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Rincones especiales de Dinamarca

qué ver en Dinamarca
Uno de los países más felices del mundo, según diversos estudios, nos abre sus puertas para que conozcamos sus fantásticos rincones. Su capital, Copenhague, es el centro neurálgico de la estabilidad económica y de la educación, pero además también cuenta con paisajes preciosos y el puente más largo de toda Europa que conecta con la ciudad sueca de Malmö. Dinamarca es cuna también de paisajes increíbles gracias a sus fiordos, y si indagamos más conoceremos la historia de las joyas de la corona danesa y la implantación en el país de la moda.

Suecia, Finlandia y Noruega comparten con Dinamarca el honor de ser llamados “países escandinavos, pero solo la capital de la última, Copenhague, puede conectar el centro de Europa con el norte. Si queremos conocer Suecia lo podemos hacer cogiendo un autobús hasta Malmö que atraviesa, como hemos mencionado, el “puente más largo de toda Europa” en tan solo 35 minutos. Fue inaugurado en el año 2000 y sirve de conexión a cualquier europeo que quiera visitar el norte de su continente.

¿No te parece esto suficiente para visitar Dinamarca? Pues hablemos de las joyas de su corona. Y es que tanto la reina como y las princesas Mary y Marie cuentan en sus arcas con un gran set de perlas, rubíes, esmeraldas y otras piedras preciosas. Esto hace que uno de los souvenirs más interesantes para llevarse de Dinamarca. Pero también hay que hablar en este sentido de regalos de la sirenita, una pequeña estatua a modo de recordatorio de uno de los lugares más especiales de Dinamarca.

Volvemos a Copenhague para hablar de uno de los lugares daneses más turísticos: la estatua de bronce que homenajea a la bailarina danesa Ellen Price. Esta bailarina consiguió su fama gracias al ballet del cuento “La Sirenita”, y por ello se le realizó una escultura en 1913 que ahora es todo un símbolo nacional que se puede visitar en la bahía del Puerto de Copenhague.

Por otra parte, si somos aventureros y nos va el riesgo podemos visitar el fiordo de Lyse. Esta gran pared irregular totalmente natural ofrece unas vistas asombrosas y de hecho es posible visitarlo de dos maneras: una para subirse en la Roca Kjerag y otra para mirar desde un precipicio llamado “El púlpito”. La Roca Kjerag es todo un desafío al vértigo toda vez que se conoce está encajada entre dos paredes verticales a mil metros de altura, pero se puede subir a ella y echarse fotos. Es de los rincones más especiales de Dinamarca sin duda, y es posible llegar haciendo senderismo.

El Púlpito o Roca Preikestolen, un saliente a 604 metros de altura, ofrece las mejores vistas del fiordo de Lyse y sirve como descanso en una zona más ancha para los visitantes. Hay quien se atreve a sentarse con los pies colgando del precipicio, pero es una práctica muy poco recomendable debido a la inexistencia de vallas o cualquier otro tipo de agarre que impida la caída.

Ya solo queda visitar Dinamarca para descubrir con los propios ojos la espectacularidad de sus rincones y sus lugares más turísticos.
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