contraindicaciones del lipolaser

¿Cuáles son los riesgos del lipoláser?

Peligros y contraindicaciones de esta avanza operación de cirugía estética

Los tratamientos con lipoláser se recomiendan para personas no obesas que tienen exceso de grasa en el cuerpo y han visto deformada su figura por ello. A pesar de ser una cirugía contrastada, los riesgos del lipoláser pueden hacer que personas que están interesadas en mejorar su silueta mediante este procedimiento se echen para atrás.

La lipólisis láser es una operación muy avanzada que debe ser practicada por profesionales certificados de la medicina y que debe realizarse tras realizar un análisis médico del paciente para asegurarse previamente de que los riesgos de afrontar la operación son mínimos.

Los riesgos asociados al tratamiento con lipoláser

El lipoláser es un tipo de operación muy segura y recomendable para un alto porcentaje de la población. Eso no quiere decir que no existan ciertos riesgos y efectos secundarios, algo extensible a cualquier operación a la que puedas someterte a lo largo de tu vida.

Vamos a ver qué peligro tiene el lipoláser y qué efectos secundarios puede provocar:

  • Anestesia: como en toda operación, la anestesia entraña sus riesgos. En este tipo de intervención quirúrgica se suele optar por la anestesia local, puesto que se trata de una operación sencilla.
  • Hemorragias: otro de los riesgos que pueden surgir durante la operación son las hemorragias. En el caso de que aparezca este problema, los pacientes estarán en una clínica y en un entorno seguro que van a minimizar los contratiempos y van a permitir a los médicos poder reaccionar ante cualquier imprevisto. En algunos casos en los que las hemorragias sean muy abundantes será necesario que se realicen transfusiones sanguíneas.
  • Piel flácida en pacientes de edad avanzada: en los pacientes que son bastante mayores, la piel puede no responder de la manera adecuada, por lo que, puede ocurrir que la piel quede flácida en algunas zonas. La calidad y el estado de la piel es un factor importante para obtener buenos resultados con el procedimiento. A mayor calidad, mayores probabilidades de mantener una piel tersa y en perfectas condiciones.
  • Infecciones: toda cirugía puede derivar en una infección, puesto que, durante el proceso, el interior del cuerpo queda mucho más expuesto a las amenazas exteriores. Para evitar que se llegue a ese punto, además de una praxis adecuada, los médicos suelen administrar antibióticos a los pacientes durante un periodo cercano a una semana.
  • Hematomas: al tratarse de un tratamiento invasivo, tras la aplicación de la lipólisis láser pueden aparecer hematomas en la piel. Esto es bastante habitual y no reviste gravedad, por lo que no es necesario alarmarse. Es una parte más del posoperatorio en este tipo de cirugías.
  • Hinchazón: también es muy común que la zona sobre la que se ha actuado se vea hinchada. La mejor manera de acabar con este es aplicar masajes linfáticos manuales que son agradables y ayudan a desinflamar el área acelerando la consecución del resultado final, que se estima que se consigue a partir del tercer mes desde la operación.
  • Acumulación de líquido: la eliminación de las células muertas en estado líquido es primordial para obtener un resultado óptimo en un proceso de lipoláser. Si la succión no se realiza según los parámetros establecidos por la medicina, pueden quedar restos que conviene eliminar mediante la extracción con cánulas. Por suerte, la profesionalidad de los cirujanos plásticos y el grado de desarrollo tecnológico actual facilitan la eliminación de este líquido indeseado.
  • Fibrosis y cicactrización lenta: cada persona cicatriza sus heridas de una manera diferente, por eso no se puede generalizar a la hora de establecer cuánto tiempo tarda en cerrarse la pequeña herida que se genera con una lipólisis láser. Para mejorar los tiempos de sanación, es recomendable llevar un estilo de vida saludable que favorezca la cicatrización. La fibrosis, cicatrización excesiva, es otro de los riesgos a los que se ven expuestos los pacientes de este tipo de intervenciones. La aparición de fibrosis puede desmerecer el resultado de la operación y puede obligar a tener que hacer frente a nuevas cirugías para ponerle remedio.
  • Quemaduras: la alta temperatura del láser puede provocar quemaduras en tu piel, ya que se trata de un proceso en el que se destruyen las células adiposas a través del calor. Las células pasan de un estado sólido a líquido para finalmente ser extraídas mediante la succión. Ese calor puede generar la aparición de una quemadura o una roncha que no debe preocuparte en absoluto, ya que desaparecerá con el paso de los días.
  • Necrosis: la necrosis se produce cuando por falta de riego sanguíneo el tejido de la piel muere. El lipoláser puede llegar a provocar una necrosis, lo que puede suponer la pérdida de la piel necrosada. A su vez, puede generar problemas emocionales y de autoestima en el paciente.
  • Cambios en la piel: cuando el resultado no es el deseado, la piel puede quedar con ciertas alteraciones que rompen la normalidad que, si bien no reviste gravedad a afectos de salud, sí que afecta a nivel estético.
  • Problemas al eliminar la celulitis del cuerpo: la lipólisis láser no es una técnica quirúrgica que tenga por objetivo eliminar la celulitis. Puede eliminar parte de la grasa acumulada en la zona, pero no puede acabar con la fibrosis del tejido conectivo que previamente ha generado la celulitis, por lo que no puede conseguir que la piel de la zona vuelva a lucir tersa.

Los médicos estudiarán contigo los riesgos del lipoláser.

Por suerte, los efectos secundarios y los riesgos del lipoláser más habituales son la aparición de hematomas y de hinchazón en las zonas sobre las que se ha trabajado. Estos síntomas leves suelen desaparecer dos o tres semanas después de la intervención.

Una forma de aliviar las molestias es proporcionar a los pacientes ropa de compresión, aunque los efectos varían en cada caso. En el apartado estético, la cicatriz que queda tras la incisión realizada en el cuerpo se asemeja a una pequeña mancha o lunar, lo que también se cura al cabo de un par de semanas.

Estos son los riesgos que conlleva someterse a una cirugía por lipoláser. La existencia de estos peligros y contraindicaciones no debe ser un motivo que te aleje de optar por esta solución.

De hecho, es una técnica mucho menos invasiva y mucho menos peligrosa que la liposucción tradicional. Como es lógico, el posoperatorio es mucho más llevadero y se prolonga por menos tiempo. De hecho, se recomienda hacer vida normal al día siguiente de la operación (con ciertas limitaciones) a pesar del dolor o las molestias que se puedan sentir.

Recomendaciones para evitar las contraindicaciones y riesgos asociados a la lipólisis láser

Existen una serie de factores que van a favorecer la obtención de mejores resultados y que van a acortar los plazos del posoperatorio:

  • Tener, mínimo,18 años de edad.
  • Practicar una actividad física moderada con regularidad.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada que evite los alimentos poco saludables.
  • No tener sobrepeso.
  • No haber estado embarazada.
  • Tener una buena calidad de la piel.
  • No sufrir enfermedades como hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares.

En general, el procedimiento del lipoláser es muy recomendable gracias a lo fantástico de sus resultados y a la casi nula huella estética de la intervención. Otro dato que también debería ayudarte a optar por este tipo de intervención es que solo el 1% de los pacientes ha sufrido problemas graves o moderados como entumecimiento, sangría, reacciones alérgicas, formación de coágulos de grasa o sangre, daño a los nervios, además del listado comentado anteriormente, los riesgos del lipoláser están ahí, pero es muy raro que se den, al menos, los cuadros más graves..

Las complicaciones y contraindicaciones del lipoláser pueden parecer terribles sobre el papel (Internet tiene una gran facilidad para presentar los datos de forma aterradora); sin embrago, la verdad es que se trata de una técnica que entraña mucho menos peligro que la liposucción convencional.

Si estás pensando en someterte a este tipo de operación, consulta siempre con un médico profesional certificado que te oriente y estudie tu caso de forma personalizada.

En definitiva, el lipoláser se ha consolidado como una de las formas más seguras y eficientes de practicar una liposucción. El gran aliado para vuelvas a tener una figura mucho más atractiva que te ayude a recuperar la autoestima y la confianza en ti misma.

 

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