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Hongos en las uñas: causas y tratamiento

hongos en las uñas

Los hongos en las uñas son un trastorno conocido oficialmente como onicomicosis, que consiste en una infección superficial que puede tener lugar tanto en las uñas de los pies como en la de las manos, aunque en éstas es menos frecuente. Se manifiestan con desfiguraciones en la uña, mostrando un grosor y color anormal de las mismas.

Normalmente los hongos de las uñas no provocan síntomas graves. Las uñas se vuelven blanquecinas o amarillentas, quebradizas, frágiles, y a veces se deforman. Pero si la infección llega a progresar puede causar dolor y contagiarse a la piel.

Es importante entender que los hongos en las uñas no son un problema meramente estético. Es una infección que hay que tratar lo antes posible para evitar futuras complicaciones.

¿Qué son los hongos?

Los hongos son organismos microscópicos relacionados con el moho que crecen en ambientes oscuros y húmedos. Por ello el calzado con mala ventilación es una de las principales causas para contraer hongos en las uñas. Para crecer, estos hongos se alimentan de queratina, que es la proteína que forma la superficie dura de las uñas; por esta razón se acaban desfigurando.

hongos en uñas

Zonas de riesgo

De entre las uñas, las que más debemos vigilar son las de los pulgares y las de los meñiques, que al estar permanentemente en roce con el calzado, desarrollan más facilmente traumas.Existen pocas probabilidades de tener una infección por hongos en las uñas (el riesgo oscila entre el 10 y el 20%), afectando más a adultos que a niños, y a las uñas de los pies más que a las de las manos.

Hongos en las uñas: causas más frecuentes

Las causas más comunes que provocan su desarrollo son:

  • Pedicura inadecuada: por esmaltes que no permiten que las uñas respiren, o por usar tijeras o cortauñas contaminados. Por ello lo más recomendable es que estos utensilios sean de uso exclusivo.
  • Práctica de deportes: hay que tener especial cuidado en duchas y vestuarios y también en las piscinas, y tratar de no caminar descalzo por sus zonas comunes. Sus suelos permanentemente húmedos son el entorno en el que más proliferan los hongos.
  • Gente con problemas circulatorios y enfermedades crónicas como la diabetes o el sida son más propensos a desarrollar hongos en las uñas, pues su flujo de sangre a los dedos es menor.
  • Uso de zapatos con mala ventilación. Debemos elegir bien nuestro calzado: siempre transpirables y no demasiado apretados si queremos mantener unos pies sanos.

Primeros síntomas de los hongos en las uñas

Generalmente la infección se manifiesta volviendo la uña amarilla o marrón, algo más gruesa o demasiado grande. También es frecuente que residuos con olor desagradable se empiecen a acumular bajo la uña, sobre todo en la punta y los costados.

Si dejamos que la infección continúe, la uña se resquebrajará hasta caerse o seguirá creciendo gradualmente hasta que sea tan gruesa que será incómoda y dolerá al llevar calzado.

Hongos en las uñas: tratamiento

El tratamiento de la onicomicosis es duro y siempre debe llevarlo a cabo un médico. Como en todos los casos de infección, hay que retirar la mayor parte posible de uña infectada, bien recortándola, limándola o disolviéndo la parte afectada con componentes químicos. Tras retirar la parte afectada, hay que seguir un tratamiento para eliminar de forma completa la infección:

  • En casos de infección leve, si los hongos sólo afectan a una pequeña zona de la uña, es posible tratarla con una crema antihongos o un esmalte medicinal específico para tratar las uñas en estos casos. En cualquier caso, será preciso una receta de nuestro médico.
  • En el caso en que la infección afecte a un área demasiado amplia o afecte a más de una uña, nos recetarán medicamentos antihongos vía oral.
  • En casos más graves, cuando los hongos resisten cualquier tipo de tratamiento, será necesario extraer la uña por completo mediante cirugía.

En cualquier caso, la curación completa y la total eliminación de la infección es un proceso muy lento que puede llevar de tres a seis meses. Incluso, tras un tratamiento satisfactorio es posible que los hongos regresen. Por ello lo mejor, como siempre, prevenir que curar.

Recomendación

Las uñas de nuestros pies, especialmente en invierno, sufren más de lo que creemos. Por ello no debemos dejar de cuidarlas ni dejarlas a su suerte entre botas, botines y gruesos calcetines para combatir el frío.

Nuestras uñas merecen cuidados a lo largo de todo el año ¡No os olvidéis de ellas!

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